Ese día Mercedes decidió volver a su casa caminando para despejarse después de un día agotador. Mientras iba disfrutando de la tarde de sol, alguien le tocó el hombro. Al darse vuelta, lo reconoció enseguida: era Ivo. Hacia más de tres años que no se veían.
-¡Mechi tanto tiempo, qué casualidad! ¿Como estás? ¡Seguís igual!-dijo él con esa sonrisa típica de ganador.
-¡Gracias Ivo! Yo todo bien por suerte ¿y vos?
-Muy bien también. ¿Vivís o trabajás por acá?
-Trabajo a unas cuadras. Y me mudé a Ramos Mejía hace un año. ¿Y vos? ¿Qué contás?
-Así que Ramos Mejía, ¡qué cambio nena! Yo bien, sigo viviendo en Palermo y ahora estoy como Account Manager en una Agencia. ¿Vos seguís como psicóloga?-contestó Ivo en ese tono superado que a ella siempre le resultaba irritante.
-Sí sí, pero ahora estoy en un consultorio con otra colega. Y me mudé a Ramos porque me casé-contestó ella con una sonrisa triunfal.
-¿Cómo? ¿Te casaste? Mirá vos, ¿hace mucho? No me digas que ya tenés hijos ¿o todavía no?-dijo él tratando de no demostrar su sorpresa por la noticia.
-Nooo pará, por ahora no, estamos disfrutando de la vida de recién casados ¿Y vos en que andás?
Ivo entonces le contó que había estado de novio hasta hace poco y que él había cortado por su fobia al compromiso. Y empezó con el mismo cuento de su trabajo full time y de que seguía sin encontrar a esa mujer “que me parta la cabeza”.
Entonces ella pensó:-No entiendo cómo pude estar tan enganchada con este tipo, siempre el mismo discurso.
-Ay Ivo, mejor no me hagas hablar... Bueno me tengo que ir, me esperan-dijo ella.
-Bueno dale. Tomá, te dejo una tarjeta de la agencia por si necesitás algo nena. Y si querés tomar un café también me podés llamar-respondió él con gesto cómplice.
-Gracias, dale-contestó ella sonriendo mientras guardaba la tarjeta en su cartera.
Y así cada uno siguió su camino. Sólo que Mercedes sabía que nunca iba a hacer ese llamado. Porque Ivo seguía siendo el mismo. Y el final de esa historia ella lo conocía de memoria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.